2020

Principio de incertidumbre.

El cielo sigue siendo azul y la vida sigue siendo maravillosa.

El cielo sigue siendo azul

Mi obstusa mente de Primer Mundo nunca alcanzó a imaginar que iba a pasar una cuarentena distinta a la del post parto.

Siempre sentí mi cuerpo a salvo de cualquier epidemia, y ahora en pleno confinamiento domiciliario me siento profundamente vulnerable y no me avergüenza decir que existen momentos dónde la incertidumbre me abruma.

Recluida en mi hogar, comparto espacio con mi madre (casualmente), mi hija, mi gata y una bolsa de calmantes para paliar un cólico nefrítico que no remite, está en mi naturaleza poner a todo un poco de dificultad adicional.

Tengo los riñones como una escombrera, de seguir esta tónica, cuando acabe la crisis de este Virusitante, el ayuntamiento me exigirá permiso de obra y alquiler de cuba. Se va a notar el aumento de arena en el desagüe de mi WC, que canta por las sevillanas que este año, lamentablemente, bailaré en Septiembre.

Si parir cálculos fuera menos doloroso que parir niños y no me tuviera los bajos en barbecho sexual, tendría mucha más gracia.

Las piedras son las lágrimas que no se lloran; el dolor que nos guardamos se solidifica, y si no sale en modo acuoso por los ojos lo hace en forma de enfermedad. Es la consecuencia de desoírse, de abandonarse, de “ESTAR” más que de “SER”, lo dice la voz de la experiencia.

Dejémonos sentir SIEMPRE, nos lo merecemos; mañana es un adverbio de tiempo del que hoy, dadas las circunstancias, no conocemos su contenido. Y el miedo es natural, tan natural como la esperanza, yo tengo de los dos.

Cuando esto pase, porque como escribe la Busquets, Esto también pasará, lectura harto recomendable por otra parte. Mi hija seguirá necesitando además de lo esencial que es amor; comida, techo, a su madre, a sus abuelas, a su Tita y a su bisabuela de 95 años que es un pozo de sabiduría para ella.

Y yo necesito que esté sana y mantenerme sana yo. Soy su proveedora y la mía, a estas horas de mis dos trabajos uno ya está suspendido y con el otro no sé qué pasará.

Confiar. Confiar. Confiar.

Pasará lo que tenga que pasar.

Confío y agradezco.

Hoy hago mía la maravillosa letra de Violeta Parra:

GRACIAS A LA VIDA QUE ME HA DADO TANTO.