2020

Los lunes me ponen. Mucho. A lo bestia.

Los lunes me ponen, me ponen muchísimo, casi tanto como Jason Momoa. Me alientan a ser y a hacer, provocan en mi, infantiles ansias de estreno.

Ni media palabra que añadir.

Me trasladan al primer día de cole, me huelen a libro nuevo, a cuaderno aún sin tinta y a lápices de madera indemnes.

Son una primera cita que se repite cada semana; nos puede regalar un amor a primera vista, convertirse en un peñazo soberano o, lo que me da la vida, un proyecto apasionante.

Instalada resueltamente en el presente, cómo escribía mi amado Cortázar, decidí en tiempo y en ello me mantengo, que me negaba a esperar al viernes para ser feliz. El porcentaje de dos días de satisfacción de cada siete era pobre para mí y no me servía como modelo de existencia.

Los lunes arrastran tan inmerecida mala prensa…sufren las consecuencias de esta necesidad de avance constante que no nos lleva a ninguna parte; queremos qué lleguen ya las vacaciones, qué llegue ya un puente, el fin de semana, siempre luego…

¡Vivamos ahora, j.o.d.e.r! Lo mismo no llegamos, ni a las vacaciones, ni al viernes ni a doblar una vez más la esquina de nuestra calle. Disfrutemos hoy, aunque no sea un día oficial de satisfacción. (que identificamos casi siempre con consumo).

Son los lunes la promesa de una aventura de al menos cinco días consecutivos, lo que le resta peso a su parte negativa: el sueño que suelen llevar asociados. ¡Siete días para hacer y decir! ¡Siete casillas en blanco a nuestra disposición!

Ay, mis lunes:

-Sol Aguirre en su blog http://www.lasclavesdesol.com regala un pedazo de su genio que siempre me resulta inspirador.

-Me oxigeno oyendo y contando las aventuras del fin de semana con mis comadres laborales. Somos un grupo heterogéneo e indescriptible; del tipo de montarmos una performance surrealista, hacer gira por los pueblos de España y forrarnos.

-Bromeamos sobre el tamaño de la ojera, la ingesta de bebidas espirituosas y el retozamiento o no, en celebración erótico-festiva en cama propia y/o ajena. (Mi tanteo de esto último es siempre ínfimo, estoy muy desaprovechada).

-Es mi día del balance semanal. Hago un recorrido mental y emocional desde el lunes anterior. Para el balance de hoy voy a liberar memoria del PC, porque por poco no tengo que comprar algunas horas para albergar acontecimientos, qué abundancia.

Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente me dejaron regalos maravillosos en un lunes maravilloso donde se respiraba amor a granel, Esos Locos Bajitos de Serrat lo ocupan TODO. (Literalmente).

No obstante, quiero dejar constancia de mi indignación con estos tres reinables ya que se pasaron por el forro mi carta del pasado año; en ella les pedía que no me trajeran nada que simplemente no se llevaran, nada ni a nadie de MIS PERSONAS.

Entiendo que no les llegó la misiva porque he sido y soy buena pero no he visto mi petición cumplida. Esta Navidad Sus Majestades también me han obsequiado con pruebas de ensayo de paciencia y la total convicción de que la meditación funciona.

Yo que moriré de control y autoexigencia, estoy orgullosa de no haber perdido el carnet de cuerda, lo mismo me faltan algunos puntos…pero es que se me hace inevitable. Sacar los pies, deliciosamente del tiesto, es una tentación irresistible para mi.

El último tramo de la semana ha sido tan enriquecedor…
Intenté ligar con un camarero al que esperaba su novia (no la vi, soy una aguililla, GPS sin actualuzar), he oído atónita como un AMIGO contaba que fumaba porros benditos porque su camello era el novio de la madre de un cura, he estado al borde del colapso escuchando en bucle a un cantante mexicano al que adora mi comadre Minma, que es el rey de su casa y que para una pena tiene banda sonora para aburrir.

Aluciflipada.

Lo más importante: he sido consciente de que me merezco a esa buena gente que comparte su tiempo conmigo, no a quién me da lo que le sobra, autoamor a full.

Lo que se denomina: Oportunidad Vs Opción.

Yo soy oportunidad.

Este lunes de hoy comienzo un reto sobre autococimiento, a ver si me gusta lo que descubro… La de tiempo y actividades que dedico al trabajo personal “de pah’ dentro” y las ganas que me tiene el universo, un poquito de tregua , homepodió.