2018

Oda al piojo. Crónica de la primera suelta masiva de la temporada.

El comienzo del curso escolar trae consigo, además de compras tediosas, acoples imposibles de horarios y arduas carreras matinales, la adopción por parte de nuestros tiernos infantes (lo aristocrático me resulta cool en cualquier ámbito) de pequeñas mascotas capilares, lo que comúnmente llamamos P I O J O S. Esos pequeños animalillos que se hacen sitio en las frondosas matas de pelo de los más jóvenes de la casa y allí disfrutan de sus días retozando, felizmente acomodados. Tentaciones me dan de cobrarles alquiler…aunque témome que tienden más al concepto de OKUPA que al de INQUILINO.

La ciencia ha conseguido descifrar la cadena de ADN, puede aislar genes díscolos para trampear la consecución de enfermedades genéticas, ha creado a San Orfidal y a San Lexatin y a Santa Compaña de Epidural, pero ahí siguen los piojos, impertérritos, no los erradica nada ni nadie, ni científicos ni hecatombes naturales, más fuertes que los dinosaurios, oigan. Son el ave fénix del parásito, el sumun de la resistencia al exterminio, superseres dotados de un nivel estratosférico de adaptación al medio.
Donde hay pelo hay alegría…y piojos.

Una vez que los aterridos colonos (me río yo de Lobezno y de 300, … ay Lobezno … ay 300) han cruzado la frontera doméstica, debemos tomar posiciones y decidir el planteamiento de lucha contra la invasión, si tomarla como una población a la que desahuciar en sus tiempos y con armas químicas, o su alternativa, el DRAMÓN; qué es lo mismo pero sufriendo y sintiendo vergüenza.

Mi hija, Pequeña Colibrí, que no se priva ni me priva de nada, y si algo está en vogue tiene que participar de ello porque es muy de nueva ola, llegó un viernes del cole aupada en volandas por su séquito piojal; yo, su madre, que soy más de pueblo que un botijo no me cosqué de nada, mi espíritu capitalino (que no mi procedencia) se impuso ante la evidencia, como si me hubiera criado en Tribeca, vaya.

Fue mi hermana, Laporra la que dio la voz de alarma y llevó a cabo la primera y más certera intrusión en la línea enemiga, gran trabajo de estrategia y eliminación por objetivos. Como le sobra guasa y humor, y le da glamour hasta al uso de la liendrera, me mandó unas esclarecedoras fotos en las se podían ver los habitantes y crías que mi hija cuidaba celosamente en su cabeza. Mientras me mandaba las fotos yo estaba en un tanatorio dando un pésame, así que lo primero que pensé fue en que vaya sitio para expandirse si yo también fuera portadora, por un momento me imaginé aquello como un flash mob…lo adorable de mis delirios conscientes…

Como para Pequeña Colibrí todo es motivo de celebración y la novelería la lleva en la masa de la sangre, ha contado a todo aquel dispuesto a oirla como son morfológicamente sus piojos, de qué color son sus liendres, como su tía Laporra la despiojaba (qué imagen de postguerra…), que parece un suricato cuando se rasca y lo mal que huele el tratamiento semanal que le pone Lalaberinta para mantener a raya al contingente piojil. (Nota: lo dramatiza de tal manera que nos ha llamado Bayona para hacerle una prueba, tiembla Marisa Paredes).

Como no podía ser de otra manera; ésta, mi gran, solemne y surrealista familia ha tenido a bien solidarizarse con la Pequeña Colibrí y para aliviarle la carga, unos cuantos miembros se han convertido en ilustres portadores de tan magna cuadrilla animal.
Estamos cuadrando agenda para hacer una convivencia y compartir lo que supone la experiencia…que cualquier motivo es merecedor de una buena copa de vino.

Un comentario sobre “Oda al piojo. Crónica de la primera suelta masiva de la temporada.

  1. Jajaja. Patri unas gotitas de aceite del árbol del té detrás de las orejas y no se le acercan ni los piojos, pon en práctica el remedio!!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s